El pasado 21 de junio comenzó un nuevo año para los pueblos indígenas andinos, por su coincidencia con el solsticio de invierno. Días después la comunidad indígena compartió con los copiapinos parte de la ceremonia de bienvenida del nuevo año, con un llamado al amor y a la unión.

En dicha ceremonia principalmente se le agradece a la madre naturaleza por la vida que brinda, y se le pide renovación de energía. La misma inició con una invitación a los copiapinos para que se acercaran al círculo de celebración todos aquellos que sentían que pertenecían por ascendencia o alma, a algún pueblo indígena. De esta forma, se logró que copiapinos que sienten orgullo por sus raíces indígenas se reconocieran como tales.

Como parte del reconocimiento a los primeros habitantes de la región (los indígenas), el respeto y entendimiento de su cultura es parte del acercamiento necesario para una mejor sociedad. Este evento promovido y dado a conocer como “A la vuelta del Sol”, al igual que otros de índole cultural y turístico, son promovidos por la Municipalidad de Copiapó y la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena de Atacama.

Las autoridades reconocieron la importancia del tratamiento que brindan los indígenas a la madre tierra, sobre todo en épocas en donde el consumismo y el abuso por parte del hombre de los elementos de la naturaleza, nos han llevado a catástrofes como el cambio climático.

La ceremonia estuvo acompañada de ferias de artesanía indígena, donde los locales podían ver la elaboración de los objetos y adquirirlos como recuerdo. Cerró el evento un concierto donde participaron ejecutantes de música andina, tales como los grupos Inti Pacha, Jilamarka y Ensamble Tributo a Inti Illimani.

Se espera que eventos, ceremonias y reconocimientos como los celebrados ese día se repitan con mayor frecuencia permitiendo de esa manera mayor arraigo de la cultura originaria, sobre todo en épocas en que la globalización se mal entiende como asumir culturas foráneas como propias.